dimarts, març 14, 2006

Táctica y Estrategia (I)

Estos conceptos tienen validez tanto para el ajedrez, como para ciencias militares o políticas. Y ahora mismo, también en temas de comunicación política e ideológica.

La estrategia responde a la pregunta sobre qué debe hacerse en una determinada situación. Establecer un plan de acción propio, interpretar el plan del oponente, tener una orientación del curso que pueden tomar los acontecimientos en el futuro son los principales elementos que forman parte de una estrategia.

La táctica contesta a la pregunta de cómo llevamos a cabo nuestros planes e ideas. Calcular con exactitud cada movimiento, encontrar maniobras, combinaciones o recursos para mejorar nuestra posición es competencia de la táctica.

La relación entre los dos conceptos es fundamental. No es posible aplicarlos en forma independiente. Sin táctica la estrategia nunca podría concretarse, ya que no encontraríamos el camino para coronar con éxito los planes que diseñamos. Sin estrategia ni lineamientos generales, la táctica no tendría objetivos claros y su aplicación sería errónea.

En la situación política actual, el PP ha tomado una estrategia de negación a todo lo que sea contrario a su línea de pensamiento. Esta oposición frontal a cualquier iniciativa que lleve o intente llevar a cabo el gobierno socialista se apoya en unos fundamentos tácticos propios de la extrema derecha rayana al fascismo: demagogia, miedo y desprecio al “otro”, populismo y un discurso de crispación continua que mantenga movilizados permanentemente a sus cuadros de base y a sus “ideólogos”. A saber: AVT, FAES, NNGG, extrema derecha encubierta...